A explorar salieron los niños de Transición… y vaya que fue toda una aventura.
Con sonrisas y mucha curiosidad, los pequeños exploradores emprendieron una emocionante carrera de observación que puso a prueba su audacia y espíritu indagador.
Al inicio, se organizaron en cuatro equipos y recibieron un mapa con una serie de pistas en forma de adivinanzas. Gracias a ellas, descubrieron lugares clave del colegio: el centro de acopio, la planta de tratamiento de aguas, el área de residuos orgánicos, el invernadero y, por supuesto, la querida granja escolar.
En cada estación se detuvieron a pensar, conversar y preguntar:
- ¿Qué lugar es este?
- ¿Qué creen que sucede aquí?
Como verdaderos niños reflexivos, también identificaron retos por mejorar y se cuestionaron:
- ¿De qué se alimentan los animales y cómo se cuidan?
- ¿Qué pasa con la comida que no se consume?
- ¿Qué sucede con el material de reciclaje?
- ¿Por qué no hay tantas plantas sembradas en la huerta?
De estas preguntas surgieron muchas ideas para proteger el entorno y cuidar mejor los espacios del colegio. Entre risas y descubrimientos, nuestros estudiantes demostraron que aprender puede ser una gran aventura y que todos podemos ser Guardianes del Planeta.
¡Explorar es divertido, pero reflexionar y proponer soluciones lo es aún más!